sábado, 16 de abril de 2011

Reflexiones 11/04/11

En las salas de espera, dentro del consultorio, en el interceptarse los papás de mis pacientes, se generan conversaciones muy interesantes.

El comentario de un papá a otro -Yo veo a tu hijo muy bien, porqué lo traes?-  es conmovedor y de aprendizaje, más alla de la afección del niño.
Si bien los profesionales ocupamos nuestro lugar cuando alguien nos necesita, cuando alguien manifiesta patología o atraso madurativo, el abordaje al dar una mirada integral al niño siempre es más acertivo.

Más allá de la patología, los niños están bien en muchos sentidos, aspectos y adquisiciones,  lo que hace que un papá vea bien a un niño es que ese niño sea y ocupe el lugar de NIÑO para sí mismo, para su familia y para la sociedad. Esa alegría de que el niño pueda manifestarse como tal que OCUPE SU LUGAR EN SU INFANCIA es estar muy bien (es el primer objetivo).


En tanto cada profesional pueda estar abierto a ver, habrá alguien pudiendo ser visto del otro lado. Si miramos solo la patología puede que esta se rehabilite, pero el sujeto que siente, piensa y se construye del otro lado se encuentra en estado de desamparo si no lo miramos ampliamente y estimulamos a la vez cada área del desarrollo. 




Gracias papás, gracias mamás, gracias niños, porque por ustedes puedo ampliar mi mirada más y más para verlos.

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